Contraindicaciones


Caminar con bastones no acarrea ningún peligro. Lo que sí es recomendable es seguir una progresión adecuada en el aprendizaje de la técnica para familiarizarnos con los bastones, para que resulte fácil coordinar el movimiento del cuerpo y el uso de los mismos, eliminando el riesgo de tropezones. Además, es importante respetar el ritmo de adaptación de la musculatura a los requerimientos de la técnica, sobre todo la musculatura de la cadera y espalda, ya que volvemos a recuperar movilidad en todos los planos de movimiento de la marcha.
Gran parte de los beneficios anteriormente citados sólo se consiguen con una ejecución técnica correcta. De lo contrario, se corre el riesgo de que los efectos sobre la salud sean contraproducentes (hipertonía del trapecio superior, estrés en la zona lumbar y en los discos intervertebrales, sobrecarga en las extremidades inferiores fruto de una mala pisada).
Es recomendable ponerse en manos de un profesional del ámbito de la salud y de la actividad física, Instructor de Marcha Nórdica y recibir, como mínimo, un curso de iniciación a la Marcha Nórdica.